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El pollo asado sencillo que te resuelve una comida sin complicarte la vida

50 minutos Para 5 personas 31 Ene 2026

Hay recetas que nunca fallan, y el pollo asado está arriba del todo en esa lista. No hace falta técnica rara, no hace falta una marinada eterna y no hace falta llenar la cocina de cacharros. Con un buen pollo, unas hierbas, un poco de ajo y horno caliente, sale una comida de las que siempre apetecen.

Lo mejor de este pollo asado sencillo es precisamente eso: que apenas da trabajo. Lo metes al horno y él hace casi todo. Y además tiene algo muy agradecido: sirve igual para una comida familiar, para un domingo sin ganas de liarte o para cocinar una vez y comer bien más de un día.

El pollo asado sencillo que te resuelve una comida sin complicarte la vida | Mamá ya sé cocinar

Si buscas una receta básica, fácil y de las que conviene tener controladas, esta merece sitio fijo en casa.

Por qué el pollo asado sencillo funciona tan bien

El pollo entero tiene una ventaja muy clara: se cocina con sus propios jugos y eso hace que el resultado tenga mucho más sabor que otras piezas más limpias o más magras.

Además, al asarse con hueso y piel, la carne se protege mejor del calor del horno y queda más jugosa. Y luego está la salsa que se forma sola en la bandeja, con la grasa, los jugos y el majado de ajo y hierbas. Ahí hay media receta.

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Por eso, aunque parezca un plato básico, cuando se hace bien sale muchísimo mejor de lo que cuesta.

Un poco de líquido en la fuente mejora mucho el resultado

Aquí hay un detalle muy útil que merece la pena incorporar: poner un poco de líquido en el fondo de la fuente antes de hornear.

No se trata de cubrir el pollo ni de cocerlo. Se trata de añadir una pequeña cantidad para que los jugos que vaya soltando no se quemen, se mezclen bien con el fondo del asado y terminen formando una salsa más rica.

Las opciones que mejor funcionan son:

  • un poco de vino blanco
  • un chorrito de caldo
  • un poco de agua
  • unas gotas de zumo de limón o de naranja

También puedes añadir una pequeña cantidad de salsa de soja, pero con cuidado. Da color y profundidad, sí, pero si te pasas se come el sabor del pollo y además sala bastante.

La clave está en el majado

Esta receta de pollo asado sencillo funciona porque no intenta hacer demasiado. Solo necesita un majado simple y bien hecho.

Ajo, mantequilla, aceite y hierbas aromáticas. Nada más.

Ese majado se reparte por todo el pollo y, mientras se asa, va perfumando la carne, ayudando a dorar la piel y enriqueciendo los jugos que luego quedan en la fuente. No hace falta embadurnarlo de mil cosas. Con poco y bien medido, llega de sobra.

El termómetro marca la diferencia

Aquí está el detalle que de verdad mejora el resultado.

Durante años se ha hecho el pollo asado mirando el color, pinchando y viendo si los jugos salen claros. Eso sirve como orientación, sí, pero si quieres clavarlo de verdad, lo mejor es usar un termómetro.

Lo ideal es pinchar en la parte más gruesa de la pechuga, sin tocar hueso, y sacar el pollo del horno cuando marque 65 ºC. Ese es el momento bueno.

¿Por qué? Porque después, al reposar fuera del horno, la temperatura sigue subiendo un poco. Ese calor residual termina de cocinar el pollo sin secarlo. Si esperas a que la pechuga esté más alta dentro del horno, lo normal es que luego se te pase.

Cómo hacer pollo asado sencillo paso a paso

  1. Precalienta el horno a 200 ºC.
  2. Coloca el pollo limpio en una fuente apta para horno.
  3. Añade en el fondo de la fuente un pequeño vaso de vino blanco, caldo o agua.
  4. Si quieres, puedes completar con unas gotas de zumo de limón o un toque mínimo de salsa de soja.
  5. Haz un majado en un mortero con los ajos, la mantequilla, un poco de aceite, el tomillo y el romero.
  6. Trabaja la mezcla hasta obtener una pasta.
  7. Unta bien el pollo por todas partes con ese majado.
  8. Coloca el pollo en el horno, a media altura.
  9. Asa durante unos 45 minutos.
  10. A partir de ahí, comprueba el punto con un termómetro.
  11. Pincha en la parte más gruesa de la pechuga.
  12. Cuando marque 65 ºC, saca el pollo del horno.
  13. Déjalo reposar unos minutos.
  14. Sirve con los jugos y la salsa de la fuente por encima.

Consejos para que este pollo asado sencillo salga bien

No pongas demasiado líquido en la fuente

Solo hace falta un poco. Si te pasas, el pollo asará peor y perderás parte del dorado.

Usa el fondo de la fuente a tu favor

Ese líquido mezclado con los jugos y la grasa del pollo te da una salsa mucho mejor.

No te fíes solo del reloj

Cada horno va a su aire y cada pollo pesa lo suyo. El termómetro te da mucha más precisión.

Saca el pollo a 65 ºC en la pechuga

Ese es el punto clave para que quede jugoso y no se seque.

Deja reposar antes de cortar

Ese reposo termina de asentar los jugos y ayuda a que la carne quede mejor.

El pollo asado sencillo que te resuelve una comida sin complicarte la vida

Tiempo total 50 minutos
Raciones Para 5 personas

Ingredientes

  • 1 pollo entero de 1,7kg si es campero mejor
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cucharadita de mantequilla
  • Un poco de aceite
  • Tomillo
  • Romero
  • Un pequeño vaso de vino blanco, caldo o agua

Preparación

  1. 1

    Precalienta el horno a 200 ºC.

  2. 2

    Pon un poco de vino blanco, caldo o agua en el fondo de la fuente.

  3. 3

    Haz un majado con los ajos, la mantequilla, el aceite, el tomillo y el romero.

  4. 4

    Unta el pollo con la mezcla por todas partes.

  5. 5

    Colócalo en la fuente y hornéalo a media altura.

  6. 6

    6. Asa durante unos 45 minutos o hasta que la pechuga alcance 65 ºC en su parte más gruesa.

  7. 7

    7. Deja reposar unos minutos y sirve con los jugos de la fuente.

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